lunes, 15 de marzo de 2021

Avances de Investigación sobre "Polimorfismo de género en el cine español: representaciones transidentitarias y travestis en el siglo XXI". Detrás de la pantalla: espectadores, festivales y creadores, por María Toscano-Alonso


Alo largo de la Tesis Doctoral de nombre homónimo a este título se ha investigado cómo son representadas las personas trans y travestis en el cine español del siglo XXI, concretamente los filmes comprendidos entre 1999 y 2019. En este apéndice, se van a abordar aspectos que suceden detrás de la pantalla, alejados de la narrativa y el contenido en sí mismos.


Entre las preguntas de investigación que se plantean al inicio de la tesis, surgen algunas cuestiones relativas a la influencia, o no, de la identidad de los y las directoras a la hora de representar personajes transidentitarios. Además, por otra parte, resultaba de interés conocer la visibilidad de estas películas mediante su acogida por el público en salas y la presencia de las mismas en festivales cinematográficos.



  1. Espectadores


Pérez Rufí (2015) analiza las cifras de taquilla del 2013 en relación a representaciones LGBT+, tanto en España como en Estados Unidos, y alude a los diferentes acercamientos de lo que ha sido llamado Gay Market. En la actualidad conceptos como gaypitalismo (Lily, 2016), pinkwashing, purplewashing o queerbaiting (Sánchez-Soriano y García-Jiménez, 2020), se han popularizado debido a que numerosos sectores, principalmente la industria cinematográfica, han utilizado aspectos identitarios como modo de hacer negocio, ya que, cada vez más, el feminismo y el colectivo LGBT+ han ganado presencia y visibilidad, algo de lo que las marcas y los creadores de contenido han sacado beneficios aprovechándose de ello como reclamo para el consumo.


Sin embargo, los estudios relativos a las representaciones LGBT+ distan mucho del marketing creado en torno a la supuesta apertura respecto a este asunto, “el discurso gay apenas se encuentra representado dentro del cine más comercial” (Pérez Rufí, 2015: 344). El cine hollywoodiense, que marca las tendencias globales y sirve de modelo para el resto de geografías, disminuyó a mínimos históricos la representación LGBT+ en los blockbusters estrenados en 2017, contando tan solo con un 12,8% de presencia de personajes o tramas LGBT+, 14 de los 109 títulos. Si bien es cierto, los años posteriores se observó un incremento: un 18,2% en 2018 y un 18,6% en 2019 (GLAAD, 2018: 7; GLAAD, 2019: 9; GLAAD, 2020: 12), lo cual no implica que haya habido un aumento respecto a años anteriores al 2017.


Por lo tanto, si la representación no es tanta y el marketing es el que crea la ilusión de que existe una amplia presencia del colectivo LGBT+ en el cine, cabe preguntarse cuáles son los datos en cuanto al número de espectadores de cada una de las películas que sí los representan, y más concretamente, en la línea de esta investigación, es precisa la pregunta en relación a los filmes analizados.


Entre 1999 y 2019 se han estrenado siete títulos que cumplen con las características establecidas en el marco de la tesis doctoral para formar parte del corpus. Se va a abordar la repercusión de estos filmes en relación al número de espectadores en salas.


En 1999 en España hubo 131.348.075 espectadores en salas, de los cuales, 1.908.819 acudieron a ver Todo sobre mi madre (Almodóvar, 1999), colocándose la primera en el ranking de películas con más espectadores del año según los datos facilitados por el Ministerio de Cultura y Deporte en el Boletín Informativo con los datos cinematográficos de 1999. En 2004, el director repite en el ranking, situándose La mala educación como la cuarta con mayor número de espectadores: 1.242.621.


En 2005 se estrenaron El calentito, de Chus Gutiérrez y 20 centímetros, de Ramón Salazar. Según los datos del Ministerio, se situaron en el número 25, con 168.298, y el 50, con 64.746, respectivamente. Posteriormente, en 2005, Achero Mañas estrena Todo lo que tú quieras, que pasa al puesto 91, entre todas las exhibidas en el año ーse encuentra que cada vez es más frecuente que se re-exhiban filmes de años anterioresー, con 67.876 espectadores. La piel que habito (Almodóvar, 2011), se coloca en la decimoquinta posición contando con 722.960 espectadores en sala. Finalmente, la más reciente, La puerta abierta (Seresesky, 2016), tuvo 14.574 espectadores, ni siquiera aparece en el ranking de las 100 películas con mayor número de espectadores en el año.


Película

Año

Número de espectadores

Puesto en el ranking

Todo sobre mi madre

1999

1.908.819 

1

La mala educación

2004

1.242.621

4

El calentito

2005

168.298

25

20 centímetros

2005

64.746

50

Todo lo que tú quieras

2010

67.876

91

La piel que habito

2011

722.960 

15

La puerta abierta

2016

14.574

-


Tabla 1.  Resumen de datos de las películas, el número de espectadores y su posición en el ranking (1 a 100) de películas más vistas del año.



Podría decirse que la asistencia, y por lo tanto el alcance, a salas a ver películas con representaciones trans o travestis es muy baja. Destacan las dos primeras películas analizadas de Almodóvar cuyos datos fueron muy positivos, sin embargo, es preciso apuntar a la fama y trayectoria del director a la hora de hablar de su capacidad de atraer público a las salas de exhibición. Es preciso apuntar también que la asistencia a salas ha ido disminuyendo con el paso de los años, en 2019 los datos son de 104, 9 millones de espectadores, alrededor de 25 millones menos que en 1999. En este sentido, se desconocen los datos de inversión en marketing de cada film, no obstante, sigue siendo muy escaso el número de espectadores y de repercusión respecto al resto de estrenos, situándose fuera del top 5 y del top 10 en la mayoría de ocasiones.



  1. Festivales


Como se apuntaba a lo largo de la investigación, concretamente en el Capítulo 2 ーapartado Marco Referencialー el cine queer y de temática LGBT+ a menudo ha quedado reducido a circuito de festivales y ha tardado en estrenarse en salas, e incluso algunos filmes no han llegado a estrenarse en el circuito comercial. La existencia de festivales concretos de temática LGBT+ y queer es observado desde dos perspectivas: por un lado, se considera positivo que existan espacios donde se visibilice únicamente filmes relativos a la identidad de género y sexo-afectiva y además hace que sea fácilmente reconocible para los epsectadores dónde se ubican filmes de estas características; por otro, se considera que restringe las posibilidades de difusión y exhibición limitando su presencia a espacios concretos con públicos específicos y alejándose del gran público.


Cada vez más, películas con personajes y tramas centradas en el polimorfismo de género han estado presentes en los festivales de mayor repercusión y alcance internacional. En el caso de los filmes analizados, resulta de interés conocer su presencia en festivales nacionales e internacionales para poder valorar la expansión que han tenido los filmes en espacios de gran exposición.


El filme de Almodóvar, Todo sobre mi madre, se convirtió en la ganadora de alrededor de una veintena de premios en festivales de todo el mundo. Destacó en los Goya con siete premios, entre ellos: mejor película y  mejor director. En los Oscar se coronó como mejor película extranjera, así como en los Globos de Oro y los BAFTA, entre otros. Esto otorgó al film una repercusión y visibilidad inigualable en la cinematografía española. La mala educación se aleja a pasos agigantados de su antecesora, siendo únicamente nominada en cuatro categorías de los Goya, y obteniendo cierta presencia en otros festivales, pero mucho más escasa y silenciosa, destaca el galardón a mejor película extranjera en el Círculo de Críticos de Cine de Nueva York. La tercera obra analizada del director, La piel que habito, volvió a ocupar espacio en los Goya, siendo nominada a 16 premios y alzándose con el premio en cuatro categorías. En el panorama internacional, es preciso subrayar que se hizo con el premio a mejor película de habla no inglesa en los BAFTA.


Por otra parte, El calentito y 20 centímetros, compitieron en el Festival de Málaga por la Biznaga de Oro, sin embargo, fue Tapas (Cruz y Corbacho, 2005) la que se proclamó ganadora. El filme de Salazar obtuvo el Premio de la Crítica, así como los premios a mejor maquillaje y mejor banda sonora. La película de Gutiérrez, por su parte, obtuvo el premio a mejor actriz secundaria por el papel de Nuria González como Antonia, también en el Festival de Málaga, y estuvo nominada al Goya a mejor maquillaje y/o peluquería. Además, se hizo con tres galardones en el Monte-Carlo Comedy Film Festival. En cuanto a Todo lo que tú quieras, se observa que apenas estuvo presente en festivales, nominada en a los Premios del Círculo de Escritores Cinematográficos por la interpretación de José Luis Gómez y en el Festival  Internacional de Santa Bárbara. Finalmente, La puerta abierta estuvo mayoritariamente presente en festivales de pequeño alcance, aunque estuvo nominada en los Goya por las actuaciones de Carmen Machi y Terele Pávez, así como en los Premios Feroz donde también optaba al premio a mejor película de comedia.


Como se puede observar, al igual que ocurrió con los espectadores, es el cine de Almodóvar el que sobresale en cuanto a la presencia en festivales, su trayectoria y sus propuestas han estado en numerosas ocasiones en los festivales de primera línea, lo que ha proyectado su carrera al mercado internacional. El resto de filmes han aparecido tímidamente en los festivales con más repercusión a nivel nacional, optando, generalmente, a premios que no conciernen al contenido mismo de la obra en cuanto a su historia o su conjunto.


  1. Creadores


En relación a la identidad de los creadores, se parte de la premisa de que la sensibilización hacia el colectivo trans es mayor por parte de personas del propio colectivo así como de aquellas que pertenezcan a cualquier otro colectivo históricamente oprimido. Se encuentra que, de las siete películas analizadas, dos son dirigidas por mujeres: Chus Gutiérrez y Marina Seresesky; y tres por hombres: Pedro Almodóvar, Ramón Salazar y Achero Mañas. Siendo Almodóvar el director de tres de los títulos del corpus. Además, cabe señalar que dos de los directores: Salazar y Almodóvar; pertenecen al colectivo LGBT+, ya que ambos son homosexuales. Respecto a la identidad dexoafectiva de Gutiérrez, Seresesky y Mañas, se desconoce. Con esto, se llega a la conclusión de que la identidad de género y la identidad sexo-afectiva es un elemento influyente a la hora de contar historias en tanto en cuanto a la temática abordada. Se llega a esta conclusión debido a que, exceptuando Todo lo que tú quieras ーel único que no se centra en la transidentidadー, todos los filmes están encabezados por una mujer o una persona del colectivo LGBT+. Además, varios de estos filmes cuentan con un reparto mayoritariamente femenino como sucede en La puerta abierta, Todo sobre mi madre o El calentito.


Por último, aunque no se plantease al inicio de la investigación, se ha hallado que todas las actrices y actores que aparecen en esas obras interpretando a personajes trans son personas cisgénero, lo cual elimina a los actores y actrices trans del sector y se les niega la posibilidad de ejercer su trabajo, ya que usualmente no se cuenta con ellos para personajes cis. En el caso de Antonia San Juan, Almodóvar juega con la ambigüedad identitaria que a menudo ha sido atribuida a la actriz, sobre la que en numerosas ocasiones se ha dicho que era trans.




Referencias


GLAAD [Gays & Lesbians Alliance Against Defamation]. (2018). Studio Responsibility Index. Recuperado de https://www.glaad.org/files/2018%20GLAAD%20Studio%20Responsibility%20Index.pdf

ー (2019). Studio Responsibility Index. Recuperado de https://www.glaad.org/sites/default/files/GLAAD%202019%20Studio%20Responsibility%20Index.pdf

ー (2020). Studio Responsibility Index. Recuperado de https://www.glaad.org/sites/default/files/GLAAD%202020%20Studio%20Responsibility%20Index.pdf

Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales [ICAA] (1999). Boletín Informativo. Anexo Cultura en Cifras: Películas, recaudaciones, espectadores. Datos de 1999. https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:ce947919-c1b1-4eab-a253-6e756f4525de/boletin-1999.pdf

ー (2004). Películas españolas con mayor número de espectadores en 2004 https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:663343ea-2411-4a3b-8967-d5806c7fc417/42-espectadores.pdf

ー (2005). Largometrajes españoles con mayor número de espectadores en 2005 https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:4c431045-4faa-45c4-89d3-ea4ea4886f3a/5-06-largoespectadores.pdf

ー (2010). Boletín informativo - 2010. Largometrajes españoles con mayor número de espectadores y con mayor recaudación https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:59ef47fc-6b88-43b1-b0e4-4e8171c41998/33-largos-esp-rec-esp.pdf

ー (2011). Boletín Informativo - 2011. Largometrajes españoles con mayor número de espectadores y con mayor recaudación https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:64d4501f-dda8-4912-9417-3e30ce8fa4ee/33-largos-esp-rec-esp.pdf

ー (2016). Boletín Informativo - 2016. Largometrajes españoles exhibidos en 2016 con mayor número de espectadores y con mayor recaudación https://www.culturaydeporte.gob.es/dam/jcr:bbb653ce-d129-43dc-9d9e-c2d911626c87/33-largos-esp-rec-esp.pdf

Lily, S. (2016). Adiós, Chueca : memorias del gaypitalismo : la creación de la “marca gay” . Ediciones Akal.

Pérez Rufí, J.P. (2015). Cine de temática gay y mercado audiovisual: una taquilla en el armario. Razón y palabra, 90, 334-346. Recuperado de https://www.revistarazonypalabra.org/index.php/ryp/article/view/320/360

Sánchez-Soriano, J.J. y García-Jiménez, L. (2020). La construcción mediática del colectivo LGTB+ en el cine blockbuster de Hollywood. El uso del pinkwashing y el queerbaiting. RLCS: Revista Latina de Comunicación Social, 77, 95-116. https://doi.org/10.4185/RLCS-2020-1451



lunes, 15 de febrero de 2021

Lo nuevo de AdMIRA: ‘LA ISLA ETARIA’, un podcast y un libro sobre envejecientes y medios

AdMIRA estrena nuevo proyecto radiofónico: el podcast La isla etaria, un programa sobre el colectivo de personas mayores y su relación con los medios. Pero esta nueva iniciativa es mucho más, ya que constituye la extensión transmedia del libro La isla etaria. Tercera edad y medios de comunicación, que acaba de ser publicado por la editorial sevillana ReaDuck. 

El grupo de investigación AdMIRA cuenta ya con doce años de historia, y en todo este tiempo ha analizado críticamente los productos audiovisuales y las representaciones mediáticas de sectores y colectivos sociales desfavorecidos, como las mujeres, los/las adolescentes, las personas migrantes o la población LGTBIQ+. Ahora profundiza sobre la relación que las y los envejecientes tienen con los diversos medios de comunicación en la actualidad, y cómo aparecen en los productos de la industria audiovisual.


Este proyecto transmedia, en el que participan todos los miembros del grupo de investigación, así como los autores invitados Francisco A. Zurian (Universidad Complutense de Madrid) e Isabel Menéndez (Universidad de Burgos), pretende visibilizar al colectivo mayor de 65 años desde una perspectiva novedosa, puesto que su representación, habitualmente vinculada a determinados estereotipos, ha empezado a diversificarse en las últimas décadas.

 


Para luchar contra el edadismo (discriminación por razón de edad) y para dar a las personas envejecientes el lugar que merecen, nace este ilusionante proyecto que estudia la vinculación de este colectivo con medios muy diversos: desde la radio hasta el cine, pasando por la televisión, la publicidad, las redes sociales o los videojuegos

 

Todos los episodios del podcast La Isla Etaria puede escucharse aquí

 

Por su parte, el libro La isla etaria. Tercera edad y medios de comunicación ya está disponible en las principales librerías y puede adquirirse online en la web de ReaDuck.

lunes, 8 de febrero de 2021

Avances de la investigación sobre la imagen de la mujer en el cine criminal español 1: El nacimiento de un nuevo estereotipo de mujer “la madre trastornada” por Laura Pacheco-Jiménez.

 

La película

En el año 2005 llegaba a las pantallas la sexta película de director barcelonés Daniel Calparsoro que, con Ausentes, se proponía explorar el thriller psicológico en torno a un personaje femenino, Julia, interpretada por Ariadna Gil, y acompañada en el reparto por Jordi Mollà, que hacía de su marido, Samuel.

Julia ha sido despedida de una empresa en la que trabajaba como ejecutiva y está teniendo problemas para encontrar un nuevo empleo cuando el matrimonio decide cambiar de aires y mudarse con sus dos hijos a una nueva casa, una gran urbanización a las afueras de la cuidad. Una vez llegados allí, Julia empieza a experimentar sucesos extraño, en la zona parece no vivir nadie, los supermercados vacíos y hay una extraña mujer que la acecha y desaparece. Ella, angustiada, se lo cuenta a su marido quien asegura haber hablado con los vecinos y le aconseja que empiece, de nuevo, su tratamiento contra la ansiedad.

A lo largo de 90 minutos, el espectador asiste a la desazón de Julia, aumentada por la falta de credibilidad y los reproches de su familia. Samuel va tornando su comportamiento hacia la violencia de género con acciones tales como drogarla para que duerma contra su voluntad, encerrarla en casa o dejarle a la vista una fotografía en la que se le ve a él con sus hijos y otra mujer, presuntamente la madre biológica de estos.

Ya en el momento climático de la cinta, Julia decide coger a sus hijos y abandonar a su marido en busca de una vida libre y alejada de los malos tratos de Samuel; sin embargo, su marido y la extraña mujer que la acosa tratan de impedírselo dando lugar a una persecución en la que Julia está apunto de tirar a su hijo desde el tejado de la casa para conseguir escapar. Ella está desesperada, atropella a Samuel y consigue llegar con uno de sus hijos a la piscina comunitaria tras haber dejado atrás a su marido y a la mujer que le ayuda; es entonces cuando el punto de vista de la cinta cambia y la cámara ya no está inserta en la realidad de Julia y sí en la de su hijo, que ve asustado cómo su madre ha llegado al jardín de la piscina con un cuchillo y está luchando con los bañistas, que intentan desarmar a la mujer. La cámara vuelve a Julia, que no ve a nadie pero siente cómo unas presencias la empujan y luchan contra ella para quitarle el cuchillo. Es así como el espectador asiste a la caída de la máscara de Julia y contempla cómo pasa de la imagen de mujer atormentada que intenta salvar a sus hijos de un infierno a la cruda realidad, que es el personaje inestable que su marido veía, una mujer a la que las alucinaciones no la dejan percibir la objetividad de la situación que está provocando. A modo conclusión, la extraña mujer se desvela como María, una vecina que ayuda a Samuel en el cuidado de sus hijos y, por último, se vuelve a mostrar al espectador la foto que presuntamente dejaba Samuel para atormentar a Julia en la que él aparecía con otra mujer: esta otra mujer es Julia. Se descubre la foto como metáfora del conflicto del personaje femenino, que tiene que luchar contra ella misma, contra la mujer que fue y ya no puede ser por la enfermedad mental que padece.

La violencia

Desde su escena inicial la película deja entrever que se va a colocar entre la denuncia de situaciones injustas que solo viven las mujeres y la fragilidad psicológica del personaje femenino. Julia va a una entrevista de trabajo opositando como ejecutiva a la empresa cuando el entrevistador le pregunta por su edad, si está casada o si tiene hijos interesándose muy poco por su formación, preguntas a las que ella contesta con una mentira, asegurando que no tiene lo que el empresario concibe como cargas familiares. Finalmente decide no contratarla y le dice abiertamente que están buscando a alguien más joven y que con 35 años es una mujer “demasiado preparada”, una frase que oculta las vicisitudes a las que se enfrenta todo un género para conciliar vida familiar y laboral. Otro de estos momentos -fugaces- de denuncia social viene del extracto de un informativo que se emite en televisión en el que se cuenta la noticia de que el Tribunal Constitucional ha dado la razón a una mujer a la que un fotógrafo retrató sin consentimiento desnuda en la playa. Sin embargo, la inestabilidad psicológica de la que se dota al personaje con su comportamiento y sobre todo con el hecho de que tome pastillas -se presupone, para la depresión o para la ansiedad temas que, por cierto, son un tabú social y en el cine un instrumento desestabilizador para personajes normalmente femeninos- anulan cualquier tipo de intención de denuncia.

En la actualidad se recogen 7 tipos de violencia de género, a saber: económica, laboral, institucional, psicológica, física, sexual y simbólica (Ayuda en acción, 2018); de éstas, el filme muestra 5 de ellas.

En primer lugar, la violencia económica se refleja en que el único que trabaja en casa es Samuel, quien aconseja a Julia que baje sus pretensiones a la hora de encontrar trabajo e incluso le llega a sugerir que busque empleo no especializado, como el de camarera, siendo ella una alta ejecutiva, que aunque no se especifica en qué, se le presupone alto nivel de estudios. En segundo lugar, la violencia laboral se ha mencionado en relación a su imposibilidad de conciliación de lo familiar y lo laboral, amén de las preguntas sexistas a las que ha de responder con mentiras en la entrevista de trabajo a la que acude en la escena inicial. A continuación, la violencia psicológica ejercida por Samuel, quien primero le dice que abandone el tratamiento contra la ansiedad y posteriormente que lo reanude -como si fuese decisión de él- sometiéndola a un control exhaustivo de su comportamiento, en lugar de indagar en cuáles son las causas de las situaciones que está denunciado Julia en la comunidad. La violencia física se muestra cuando su marido la droga para que duerma sin su consentimiento o cuando la deja encerrada en casa para irse con sus hijos a pasar un día “en familia”. Por último, la violencia simbólica es una constante en la cinta, especialmente en lo relacionado con el reparto de tareas domésticas, que no existe. Ella hace la comida, tanto Samuel como sus hijos le reprochan con desdén que no haya ido al supermercado o se marchan de casa dejando la mesa repleta de platos y restos del almuerzo.

En referencia a las violencias institucional y sexual se mencionan en el reportaje televisivo de la mujer que ha sido fotografiada desnuda en la playa y ha sido respaldada por el Tribunal Constitucional, sin embargo, no son violencias relacionadas con la trama principal ni con el personaje de Julia.

El nuevo estereotipo

En el año 2008, la doctora Virginia Guarinos publica un listado de los estereotipos más comunes asociados a los personajes femeninos (pp. 103-120). De los 20 perfiles recogidos en su estudio, 6 corresponden a tipos de madres demostrando que una buena parte de los personajes femeninos que tienden a la estereotipia están caracterizados por sus aptitudes maternales.

Estas mujeres pueden corresponder a la terminología mater amabilis, si es la típica ama de casa, feliz y atenta con su familia; mater dolorosa, sufridora, ve cómo la vida maltrata a sus hijos; madre castradora, si es dominante; la madrastra, que es como la castradora pero con hijos no naturales; la madre del monstruo, si engendra a un hijo no deseado y acaba enfrentándose a él; y, por último, la madre sin hijo que se caracterizan porque su incapacidad de ser madres las desequilibra.

Una vez descrita la historia de Julia, y teniendo en cuenta la concepción que el espectador tiene de su personaje en base al final de la cinta, se puede determinar que es un personaje estereotipado por su condición de madre. No en vano, las acciones más importantes del personaje se concentran en, según ella, salvar a sus hijos aunque esto suponga ponerlos en peligro -ya que considera que el Samuel es un peligro mayor-, y según la realidad que se descubre al espectador, es una madre incapaz de cuidarlos y protegerlos, hasta tal punto que Samuel ha de pedir ayuda a una vecina para evitarles contactos con Julia soslayando la posibilidad de que les involucre en situaciones traumáticas.

Dado el hecho de que su comportamiento como personaje se basa en su condición de madre eliminando cualquier otra arista que pudiera tener el personaje -como mujer, como trabajadora, como vecina, como amiga, como compañera y, en suma, como persona- se determina que tiende a la estereotipia sin cumplir ninguna de las 6 categorías descritas por Guarinos para los personajes femeninos que tiene comportamientos relacionados con la maternidad. Así pues, se añade una categoría nueva, bajo el nombre “la madre trastornada” en la que se van a incluir a partir de ahora a todas aquellas mujeres que ponen a sus hijos en situaciones delicadas, como en ridículo o en peligro, debido a que sufren algún tipo de enfermedad mental.

Nace, por tanto, un nuevo estereotipo en la categoría sumando así, con permiso de su autora, un total de 21 tipos de mujeres frecuentes en el cine. En este caso, “la madre trastornada” puede encontrar proliferación de personajes en cualquier género cinematográfico de cualquier país, pero puede ser especialmente relevante en thrillers psicológicos o películas de terror.

REFERENCIAS

GUARINOS, V. (2008). Mujer y cine. En Loscertales, F. y Núñez, T. (coord.), Los medios de comunicación con mirada de género (pp. 103-120). Sevilla, España: Junta de Andalucía, Instituto Andaluz de la Mujer.

Ayuda en acción (2018). Tipos de violencia contra las mujeres. España: Ayuda en acción. Recuperado de https://ayudaenaccion.org/ong/blog/mujer/tipos-violencia-mujeres/

 

 Laura Pacheco-Jiménez.